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BENEFICIOS DEL CALOR
Nuestros productos aportan calor, confort y bienestar aliviando la tensión y
el estrés. También se utilizan en caso de dolor articular o muscular y lesión
deportiva o de cualquier otro tipo.
Es conocido desde antiguo que la aplicación local de calor inuye de forma
beneciosa estimulando el metabolismo del cuerpo y las funciones celulares, por
la dilatación de los vasos sanguíneos, el aumento de ujo sanguíneo y el mayor
aporte de oxígeno y de nutrientes producido en la zona tratada. Se estimula
con ello de una forma completamente natural la recuperación y regeneración
de los tejidos dañados, la eliminación de toxinas, materiales de desecho y del
ácido láctico. Se mejora la vitalidad y se previenen otros trastornos. El calor
reduce la tensión y rigidez muscular acumulada en músculos sobrecargados y
doloridos o bien en dolencias reumáticas. El calor reduce asimismo la sensación
de dolor, por reducir la ecacia de los receptores de dolor locales en transmitir
estos estímulos al cerebro. El calor mejora en denitiva la sensación de bienestar.
Los deportistas tanto amateur como profesionales utilizan también el calor
como ayuda para el calentamiento previo a la competición, aumentando la
exibilidad y reduciendo el riesgo de lesiones. En caso de lesión, el calor es apli-
cado usualmente cuando la inamación inicial ha pasado.
USO RAZONABLE DEL CALOR
La aplicación local de calor, no requiere de elevadas temperaturas ni de perío-
dos de aplicación prolongados para obtener resultados beneciosos.
En el diseño de esta familia de vendajes se ha tenido en cuenta este criterio,
de manera que la temperatura de trabajo ha sido ajustada a un nivel razonable
(55 ºC aproximadamente, según medidas de temperatura realizadas en condi-
ciones especícas de laboratorio). Para maximizar los efectos beneciosos del
calor, se recomienda la aplicación del vendaje durante periodos de sólo 20-30
minutos por sesión. Consulte a su médico o sioterapeuta.
A pesar de lo anterior, muchas personas piensan equivocadamente que cuanto
más calor y cuanto más tiempo, más benecio. Es cierto que el calor debe no-
tarse intenso, fuerte, pero en realidad no debe ser excesivo, nunca debe de dejar
de ser agradable ó provocar sensación de malestar mientras se aplica. Tenga en
cuenta además que el calor puede tener en determinadas circunstancias un efec-
to sedante, que si es excesivo puede llegar a bajar la presión sanguínea, pudiendo
provocar mareos y otros problemas derivados de la bajada de tensión.
Sin embargo, en caso de que usted considere insuciente la sensación de calor
proporcionada por su vendaje, puede proceder de la siguiente manera: quítese
la ropa de la parte del cuerpo que desea tratar y aplique el vendaje direc-
tamente sobre la piel, cubriéndolo entonces por el otro lado con una toalla,
manta o prenda similar. De este modo se mejora la transmisión de calor hacia
la piel, a la vez que se evita que parte del calor generado se pierda por disipa-
ción en el ambiente. Recuerde en este caso de vigilar frecuentemente posibles
signos de exceso de calor en su piel. Desconecte inmediatamente el producto
si nota molestias, escozor o dolor de cualquier tipo.
INSTRUCCIONES